sábado, 27 de julio de 2013

Canción del Desembarco.

Voy a contar una historia
y esta sí que es soberana
cuando la Corte Imperial
llegó a tierras asturianas.

Quisieron ir a Laredo
no los dejaron los vientos
por ser voluntad de Dios
quedaron todos contentos.

Vieron llegar una flota
con las velas desplegadas
una pinaza se acercaba
anunciando quien llegaba.

Era el Príncipe de Gante
con su corte y marineros
y desembarcó en tazones
que era puerto ballenero.

Como el pueblo era pequeño
y  la Corte tan grandiosa
no se quedaron aquí,
se fueron a Villaviciosa.

Antes era Villa Puebla
de Maliayo muy hermosa
pero al verla Carlos V
la hizo aun más grandiosa.

En Villaviciosa estuvo
cinco días hospedado
de todo muy bien servido
y muy bien cumplimentado.

Y después de aquellas cosas
y para agradar a todos
le ofrecieron al Monarca
una corrida de toros.

Salió de Villaviciosa
fue camino de Colunga
y antes de llegar allí
se mojaron por la lluvia.

Se mojó toda la Corte
por aquel fuerte aguacero
y por todas esas cosas
le trataron con esmero.

Cuando salió de Colunga
y se fue a Ribadesella
allí pudieron ver todos
las bellezas de esta tierra.

En esta preciosa Villa
que no faltaba de nada
un grupo de fuertes mozos
hicieron luchas de espada.

Salió de Ribadesella
y fue camino de Llanes
en esta villa hermosa
fueron todos muy galanes.

Y fueron en procesión
el Rey y toda su corte
los mozos que iban delante
bailaban el pericote.

Y cuando salió de Llanes
fue camino de Colombres
y a la entrada de aquel pueblo
le recibieron los hombres.

Y para agradar al Rey
y a toda la comitiva
allí los mozos y mozas
le bailaron la danza prima.

En Laredo le esperaban
la Corte y sus servidores
para ir hacia Castilla
a tomar sus posesiones.

De los puertos asturianos
Tazones tiene más fama
aquí llegó Carlos V
con su Corte y con su hermana.

Aquel que viene a Tazones
tierra de la Costa Verde
no sé que tiene Tazones
que a Tazones siempre vuelve.